Ir al contenido
Versisognanti

Luna en fuga

La luna se ata los zapatos, brillante y sobria.
Los mapas de la noche desenrollan caminos sin nombre.
Luego se va, dejando un largo aliento de plata.
Huye corriendo entre farolas apagadas y pasos de sombra.
Cada estrella se vuelve flecha que empuja hacia adelante.
El tiempo tropieza, y la noche contiene el aliento.
Los mapas intentan detenerla con hilos de lluvia.
La luna, apresurada, ata segundos a sus pantorrillas.
La ciudad se queda mirando, difuminando los contornos.
Al final la pista se dobla en una curva de viento.
No hay ruta que pueda domarla sino libertad plateada.
Y la oscuridad, con boca cerrada, aplaude su carrera.

Más poemas