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Versisognanti

Aliento de hogar

La casa respira lento, con el ritmo del ocaso,
paredes mojadas por la tarde recuerdan nombres perdidos,
cada grieta retiene un aliento que no cesa.
Las puertas empujan el aire y abren recuerdos sin voz,
los nombres escapan de letras grabadas en el muro húmedo,
un aroma a cera y lluvia llena la estancia.
La sala acoge pasos que no tienen nombre,
huellas en el suelo brillan como estrellas mojadas,
la casa custodia a quien no vuelve dentro de sí misma.
Cuando la noche se cierra, la boca de la casa calla,
el aliento cambia y queda solo un recuerdo de nombres perdidos,
la sombra sigue respirando con ella, vela lenta en la oscuridad.

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