Ir al contenido
Versisognanti

El Acento de Mañana en el Viento

No solo polvo de estrellas y lluvia,
no solo hojas giradas o salmuera.
El viento, tejedor de misterios y umbrales,
lleva un susurro, un tono, otra estrella.
Es un acento que aún no tiene voz,
una armonía oculta, un eco crudo,
un brote de sílaba atroz
o alegre, que la historia guarda aún.

No es palabra audible, ni canto,
sino vibración sutil en la piel,
una memoria del futuro, un llanto
o risa aún cerrado entre estrellas.
Dibuja mapas inexistentes, ligeros,
paisajes sin nombre, sin tiempo,
promesas intactas, encuentros breves
con sombra de una eternidad a la vez.

Y mientras danza entre ramas y canaletas,
roza la mente con velo impalpable.
Una dulce inquietud, sin males,
un sendero ignoto, aunque palpable.
Nos deja una espera, una pregunta viva:
qué verbo, qué historia, qué rostro
será moldeado por esta deriva,
por este inalcanzable preaviso?

Más poemas