El Delicado Borde del Mundo
En los márgenes de lo nítido, donde el ojo
cree que la forma ya está completa,
un pliegue secreto, un tenue grabado
de espectros, justo más allá de la vista.
Es la aureola impalpable del cristal
que el sol descompone en un velo de tinta
y luego refracta en gemas, un leve compás
que revela el borde, su verdad.
Así el confín danza, vibra y cede,
revela lo no dicho, la casi flor
de otra luz que nadie ve,
si no se busca en el borde, con su amor.