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Versisognanti

La Catedral del Goteo Lento

Desde la bóveda húmeda, una perla cae,
No es rocío, ni lágrima vanal,
Sino milenios de silencio que se desvanece,
Erosión paciente, mano arcana.
Cada gota un aliento, una era que se esfuma,
Una eternidad cristalina que se incide.

El oscuro es velo para un alma muda,
Que ignora el sol, el grito del pájaro.
Mide el tiempo con una caída,
Un golpe mudo dentro un vasto hostal.
Heroica soledad, forma y sustancia,
De una espera que ya no tiene importancia.

Su destino es el encuentro que no sabe,
Con la hermana que desde abajo sube.
Una columna lenta que llegará,
A romper el silencio mineral.
Y en ese abrazo frío, piedra y tiempo,
Una esencia única, más allá de cualquier rescate.

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