El Bordado Fugaz del Vapor
Un soplo etéreo, tejido de aire cálido,
se eleva en espirales suaves desde la taza,
sin peso ni rostro, un velo etéreo
que envuelve el instante y luego se desvanece.
No tiene contornos fijos, ni morada,
solo un diseño efímero que danza,
dibujando arabescos que el aire devora,
un suspiro visible que se pierde.
Bordado sin hilo, tejido sin trama,
anuncia un trago cálido, un instante de paz,
luego se disuelve, sin que nadie lo llame,
dejando solo el calor que no cesa.