Sombras en tránsito
En las habitaciones vacías, las sombras pasan como maletas,
arrastres de luz que no deciden quedarse.
Llevan costuras de tarde, botones de risas apagadas.
Intercambian recuerdos como monedas raras
un mañana de pan, una palabra amarillenta,
el peso de un caricia dejada en el alféizar.
Cuando se van, dejan bolsillos llenos de aire,
una puerta que aún escucha el latido del vacío.
Así el silencio aprende el oficio de guardar.