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Versisognanti

La Asíntota y el Sueño del Tacto

Sin punto de encuentro, su línea se extiende,
cerca de una curva que jamás cede
al abrazo que la distancia no concede.
Un teorema abstracto que el alma comprende.

No es hambre de fin, ni ansiedad por un logro,
sino eco de un casi, la intensa mirada,
de quien lo roza, sin nunca impacto,
un beso perdido, amor que es solo un resguardo.

Existe en el límite, promesa que no quiebra
el velo invisible, la antigua fortaleza
de un destino calculado sin temblor,
una caricia eterna, libre de rigor.

Y en ese no-llegar, en ese eterno roce,
yace su belleza, un coro silencioso
de matemática espera, un tesoro inefable:
el amor que existe sin su resguardo.

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