Taza Secreta
De noche el borde de porcelana confiesa,
un susurro de vapor que cuenta el tiempo de lo no dicho,
recoge las huellas de manos que dudaron.
El té guarda fondos de memoria, pequeños restos de palabras,
el círculo del borde es un horizonte donde los labios se detuvieron,
cada cucharita es un mapa de las pausas que no fueron llenadas.
Cuando la casa calla, la taza canta suave,
un leve calor que sabe a deseo y besos nunca dados,
y la noche reposa esos sabores en la sombra, como promesa no dicha.