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Versisognanti

Luna olvidadiza

Confieso haber perdido el ritmo de las mareas,
mis dedos de plata ya no buscan tu piel.
Me quedo colgada, moneda olvidada en el cielo,
sin tu espejo que devolvía mi rostro.
Antes aprendí el lenguaje de las conchas,
sabía dónde se esconden los alientos de sal.
Ahora hablo a corrientes desconocidas y nubes cansadas,
y las gaviotas me sobrevuelan como si fuera extraña.
Me da vergüenza no reconocer mi reflejo tembloroso,
de haber borrado las rutas grabadas en mis noches.
Busco mapas de olas en ciudades dormidas,
solo encuentro voces de piedra que no saben cantar.
Admito el deseo de que un oleaje me llame,
que el mar venga a rediseñar mi nombre.
Si vuelves a lamer el borde de mi círculo,
prometo no olvidar más tu recuerdo.

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