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Versisognanti

La Geometría Interna del Bostezo

No es solo un teatro de labios,
ni un sollozo tenso entre las pestañas.
El bostezo es catedral que se abre paso,
un pliegue imprevisto, una maravilla
de espacio que la mente apenas logra asir.

Disegna una arquitectura sin piedra,
un ábside vacío, templo que se expande.
Donde el aire mudo halla su medida
y el hastío, ignorante, se despliega y purga
en un aliento que nadie encuentra.

Es un puente efímero entre dos orillas del ser,
una ecuación muscular de alivio.
Su curva invisible, una voluntad
que se deshace en el aire, un breve escalofrío
de paz antes que el tiempo se renueve.

Lee la explicación y el análisis de «La Geometría Interna del Bostezo»