La memoria descalza roza el suelo frío, entre paredes que respiran silencio; las palabras no dichas quedan suspendidas en el aire, una habitación vacía que palpita sin voz. Cada huella se vuelve nota callada, y el eco se detiene justo antes de nacer; mas la memoria camina, quieta, fiel, y da forma a los silencios que no tienen lugar.