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Versisognanti

Cerraduras de sueños

Las cerraduras susurran hierro que el tiempo olvidó,
guardianes de un latido invisible entre puertas y sueños.
Cada llave es hilo de memoria entre plaza y callejón,
donde los habitantes, sin tiempo, enrollan la esperanza.
Recuerdos invisibles se incrustan en las grietas de las cerraduras,
la ciudad respira lenta, sin relojes ni prisa.
En escalones durmientes, los sueños se pliegan en silencio,
y una farola es testigo de promesas sin decir.
Cuando cae la noche, las puertas parecen abrirse sin manos,
trayendo voces de quien ya no está entre los callejones.
El tiempo permanece ausente, mas el sueño no se quiebra
la ciudad sigue viva, custodiada por el susurro de las cerraduras.

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