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Versisognanti

La Huella Térmica del Vacío

Sobre la madera lisa, donde estuvo el cristal,
una caricia de aire, apenas más tibia,
dibuja el contorno de una ausencia muda,
la sombra térmica de un trago que se dio.

No es signo grabado, ni color que repose,
sino un aliento frágil, un eco sin sonido,
que cuenta una breve estancia, una pausa suspendida,
antes de que todo equilibrio se recomponga.

Un pequeño espejismo que la mano no alcanza,
una firma invisible dejada en la tarde,
testigo fugaz de un instante de vida,
en el plácido silencio de la superficie apagada.

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