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Versisognanti

El Aliento en el Hielo

En bloque puro, transparente y frío,
un diminuto ojo de aire está quieto.
No hay latido, no hay adiós,
solo un instante eterno, invierno microscópico.
Esfera perfecta, prisionera muda,
guardiana de un suspiro cuyo escape es incierto.

Es eco antiguo, historia callada,
un fragmento de cielo dentro del proceso.
Ningún límite puede domar ese soplo,
aunque esté atrapado en cristal hostil y brillante.
Espera el deshielo para volver a viajar,
testamento minúsculo, espíritu sutil.

Y cuando el agua devuelva su don,
no será un final, sino un sereno regreso.
Un alma ligera, un efímero trono,
que disuelve su secreto en la gran plenitud.
El aire liberado, un susurro suave,
sin memoria de cadenas, solo un entero.

Lee la explicación y el análisis de «El Aliento en el Hielo»