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Versisognanti

El Límite Curvo del Agua

En la sombra del vaso, donde el vidrio cesa,
y el líquido se rinde a un quieto vértigo,
un velo tenue se curva, piel que anhela
mantener al mundo en danza etérea.
No es grito, no estruendo, sino pacto sutil
entre el alto que llama y el fondo que atrae,
un borde invisible, confín frágil
que el ojo distraído jamás desaprueba.

Es allí donde el agua susurra su geometría,
eco de fuerzas, lazo nunca roto,
tensión que esconde íntima magia
de lo retenido, de aquello caído.
Arco paciente, espejo de lo que fue,
antes del sorbo que rompe, antes el flujo ceda,
testigo discreto de un silencio azul,
de una espera líquida que el aire no roba.

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