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Versisognanti

El Compromiso del Pestillo

Cuando el hierro calla, deslizándose lento,
y la cuña halla su nido seguro,
no es solo un sonido, un rápido evento,
sino un pacto sellado entre dentro y afuera, puro.
Un límite invisible toma forma,
promesa sutil de quietud y reposo,
mientras el mundo espera y se conforma,
al espacio intacto, sagrado y en resguardo.

Cada fibra de la madera, cada sombra tendida,
se vuelve guardiana de un secreto interno.
Aquí el alma deposita su defensa,
lejos del clamor, del llamado externo.
Ningún viento indiscreto o mirada aguda
puede cruzar el umbral sin invitación alguna,
protegido por ese gesto, firme y callado,
que crea otro lugar, un refugio oportuno.

No mero metal, sólido y silente,
sino confianza pactada, acuerdo profundo,
un juramento sutil, jamás deshecho.
El pestillo vela, en el giro del mundo,
guardián fiel, siempre atento,
a cada respiro quieto, a cada sueño esperado,
un pequeño centinela, eternamente pendiente.

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