Ir al contenido
Versisognanti

Cantar en el silencio

Entre neones apagados la noche respira, suave y espesa.
El silencio se vuelve pentagrama, y el tiempo contiene el aliento.
La música crece lenta entre grietas de luz ausente.
Las sombras aprenden a cantar, sin voz, mas con memoria.
Los rincones de la ciudad extienden una mano al coro.
Cada paso es nota, cada susurro un acorde discreto.
Cuando el alba roza los cristales, el canto queda como promesa.
Y la noche deja tras de sí una melodía que no cesa.

Más poemas