Eco lejano
Un sueño cuelga en el umbral del tiempo,
el eco desliza sobre las crestas del monte,
y lleva consigo un nombre que el día calla.
Cruza el río de la memoria,
susurra ciudades nunca vistas y voces lejanas,
mientras melodía ligera dibuja estrellas en la noche.
La puerta de la noche queda entreabierta,
un soplo invita a cruzar la niebla sutil,
mas el paso se suspende, entre presente y anhelo.
Al alba queda el eco, claro y fugaz,
un hilo que une lo que fue con lo que será,
y promete un retorno sin conocer el tiempo.