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Versisognanti

Sueños de metal

Las cerraduras hablan, cables gruesos que tiemblan.
Su lengua es un siseo de llaves en la sombra.
Susurran sueños perdidos a las puertas de la ciudad.
El metal permanece escuchando, cómplice de la noche.
Puerta tras puerta, una voz se estira y enciende.
Entre polvo y luces, una rima sutil respira;
Lo que queda está grabado en el lomo de la cerradura.
La ciudad respira, y los sueños reabren el camino.

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