En la oscuridad, un reloj soñador marca los segundos como pasos sin hogar que buscan refugio hace tictac entre los cristales de calles apagadas y enciende luces frágiles en sueños de callejones Las sombras sin hogar bailan al ritmo del tiempo cada figura es una vela olvidada en la negrura el sueño del reloj difumina los límites entre día y noche y la ciudad respira, sin techo, pero llena de aliento