Nombres en el viento
El viento recoge los nombres de los árboles,
los viste de polvo y de nubes,
cada corteza es página que respira,
la memoria se inclina al ritmo de las hojas.
Los borda en un idioma olvidado,
hilos de corteza y resina marcan los signos,
una gramática sin letras sino de ramas,
y al crepúsculo el bosque recuerda quién fue.