Mapa del viento
Sobre la piel de piedra surge el mapa del viento,
trazado sobre los huesos de la ciudad.
Cada calle es un costillar que exhala el pasado,
y el tiempo late al ritmo de las aceras.
Los recuerdos se pierden por los callejones, se esfuman entre carteles y lluvia,
para hallarse donde la calle es más verdadera.
En el soplo, una línea invisible se acerca a mí,
señalando un camino que no sé mas siento justo.
Así avanzo: la ruta no está dibujada, es respirada por dentro.
Cuando el rastro roza el final, lo encuentro es la calle.
El mapa queda, mas no guía: la calle está adentro,
y el regreso ocurre donde el corazón sabe escuchar.