Lengua entre rocas
El silencio se alarga, lengua entre dos rocas,
tácita y lenta, lista para morder el aire.
Sobre la piedra fluyen palabras sin voz,
que no se pronuncian, sino que se leen en la superficie.
Entre sombra y luz, la lengua se extiende,
graba signos que permanecen, fríos y claros.
La voz calla, mas el sentido permanece intacto,
un alfabeto de aliento escrito sin voz.