Bordo di Notte
El tiempo se sienta en el borde de la noche,
hojea recuerdos como páginas húmedas de lluvia,
los dedos trazan sombras pequeñas en el margen,
y el aire retiene el latido de lo que fue.
Del oscuro emergen voces sin nombre,
se extienden lentas, delicadas y perdidas,
no piden voz, se cuentan en el aliento,
y custodian una música fría mas dulce.
Quizá aquí comienza la memoria a nombrar el silencio,
a coser los suspiros no nombrados en una gramática,
nos quedamos mirando hasta que una luz los lleva a casa,
y la oscuridad se calma, dejando espacio a lo que ha venido a llamarse.