La Sospecha del Bolsillo Interior
No es el borde deshilachado lo que acusa,
ni el botón faltante hacer ruido.
Bajo la tela, una sombra se anuncia,
un defecto mudo sin color.
Es el bolsillo interior, su límite oculto,
donde el mundo confía sin cesar,
y cada mínima cosa es un dato
a esta confianza silenciosa.
Mas un crujido invisible, un escalofrío sutil,
un hilo que se rinde al tiempo.
El tejido se afloja, sin ningún ruido,
y lo que estuvo guardado, entretanto,
se escapa, un grano de arena,
una moneda brillante, un secreto mudo.
La pequeña vorágine que traga y roba,
dejando un vacío apenas adivinado.
La ausencia no grita, no deja una marca clara,
sino una grieta en el orden habitual.
Aquello que se escapa, un peso demasiado raro,
deja una sospecha, un deseo irresuelto.
Es la promesa rota de un refugio,
la debilidad inherente, nunca confesada,
la sombra de nada, un coste demasiado alto,
en la intimidad oculta, jamás mostrada.