El Aliento Luminoso
Un punto solo, hijo del tejido digital,
con su preciso confín.
No tiene raíces, ni anhela recuerdo,
mas alma de luz que se va afinando.
No busca gloria, ni pide descanso,
su razón es el código que ilumina.
Muda y se enciende, con paso veloz,
orquestando una imagen que culmina.
Millones sus hermanos, iguales y distintos,
trazan senderos invisibles.
No vislumbramos su juego mudo real,
sino el efecto, la ilusión total.