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Versisognanti

El Mandato Geométrico

En el líquido velado, donde la forma espera,
cada partícula errante estira su frontera.
No es voluntad, sino un cálculo sutil,
el algoritmo de un orden gentil y frágil.

Y del caos latente, sin aliento ni grito,
emerge el tejido, principio, nido escrito.
Un pacto invisible entre lados y bordes,
guiado por fuerzas eternas que no son acordes.

Surge la miniatura, ciudad de lo nada,
donde cada vértice es fórmula callada.
El teorema frío se vuelve piedra brillante,
una arquitectura pura, sorprendentemente constante.

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