La Gramática del Cerrojo
El hierro instruido señala el sendero,
Al corazón ciego que espera, mudo.
Un código antiguo, magia pasajera,
Grabado en el corte, jamás discutido.
Sin lamento, entra el diseño exacto
En el estrecho vientre de oscuras palancas.
Cada diente halla su pacto tácito,
Y un micromundo de resortes se eleva.
Un clic sombrío, más que una palabra,
Revela el umbral, libera un aliento.
La puerta ahora cede, ya no en soledad,
Al ritmo exacto de un giro completo.