Ir al contenido
Versisognanti

La Fatiga Detenida del Estante

Piensa al estante, madera que huele a espera,
Curvado un poco bajo el peso de mundos apilados,
Un archivo paciente de noches encendidas
Y sueños abiertos, nunca verdaderamente acabados.
No es solo un soporte, mudo y severo,
Sino testigo de vidas leídas y vividas,
Con la columna vertebral que lleva el verdadero
Peso de palabras jamás completamente perdidas.

Lleva los surcos del tiempo, el polvo claro
De una mañana olvidada o de un suspiro,
Y en su silencio el tejido se deshilacha y repara
De aventuras nunca cumplidas, de un íntimo suspiro.
Espera el toque, la mano que hojea el recuerdo,
Mientras en cada fibra siente el eco leve
De mil voces, un tácito acuerdo
Entre lo que fue y lo que aún debe ser.

Más poemas