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Versisognanti

La Arquitectura de un Aroma Suspendido

No hay cal, ni piedra, ni madera viva,
sino pilares de esencia que se alzan leves.
Cada nota es ladrillo, tenue motivo,
en el vago diseño de efímeros relieves.
Un esquema silencioso, antes del eco disperso,
que la memoria edifica y luego revierte.

La base, terrosa, raíz profunda,
luego los corazones, florecidos, jardines secretos.
Y en lo alto, la cúspide, un aire que inunda,
una ágil fuga de etéreos destinos.
No es mapa, sino sensación, un aliento oculto,
antes de que el viento ya lo haya disipado.

Es un puente invisible entre ayer y mañana,
que se desvanece mientras está naciando.
Una catedral efímera entre nuestras manos,
solo un instante antes de estar cayendo.
Y sin embargo permanece intacta, una forma perfecta,
en la mente que, muda, aún lo proyecta.

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