Estrellas entre puertas cerradas
La memoria siembra estrellas entre los alientos
de una habitación llena de puertas cerradas.
Cada soplo enciende un destello en la oscuridad,
y la madera fría se vuelve mapa de recuerdos.
Las puertas permanecen cerradas, pero la memoria habla
un latido de alas entre cerrojos y susurros.
Así los recuerdos, parpadeantes, cruzan el silencio
y hacen nacer una noche que no se va.