En el silencio de un cielo oculto
El susurro se pierde en el viento frío,
mientras el cielo cubre sueños ya apagados,
una sombra se desliza entre nubes duras,
cubriendo deseos con velos indefinidos.
El aliento de estrellas, débil y desvaído,
mueve los recuerdos de un corazón perdido,
bajo el manto oscuro, el sueño se disuelve,
en la nada eterna de una eternidad esquiva.
La sombra se alarga, respira y calla,
donde el cielo se extiende sin volver a ver jamás,
un destello de susurro, un último fulgor,
abandona los sueños en un abismo sin fin.
Y todo permanece, bajo un soplo de viento,
un cielo que se entierra, sin ruido,
las esperanzas perdidas, ahora silenciosas,
en la sombra de un sueño nunca nacido.