Ecos de Noche
En el vacío tenue de un susurro,
el universo se disuelve en un suspiro,
migas de luz, fragmentos de ausencia,
que tiemblan y se pierden en el silencio.
Una estrella, eco de un pasado lejano,
se apaga en el temblor de la eternidad,
dejando un roce de tinieblas,
entre los pliegues de un instante sin fin.
El aliento se expande, se pierde, se disuelve
los límites de lo que fue,
y el infinito se esfuma entre las manos,
como secreto susurrado al olvido.
Solo queda el silencio, y su eco frío,
un susurro de universo que se esfuma en nada,
en el aliento de una noche que no será,
una estrella que se apaga, suavemente, en la sombra.