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Versisognanti

El Vuelo Giratorio de la Moneda Lanzada

Desde la sombra del dedo, un destello, un brillo de bronce,
flota en el aire, escapando a su destino,
la moneda lanzada, ilusión redonda,
un disco danzante, un divino efímero.
El mundo se curva, vértigo veloz,
en su giro perenne, un telón fulminante,
cada borde es difuso, una única voz,
antes de abrazar el último arbitrio.

No conoce la tierra, el suelo que espera,
la danza loca, el vórtice de plata y cobre,
ni el punto exacto donde la gracia se rinde,
ni el lado ignoto que el destino le impone.
Es solo un instante, un frágil diseño,
antes que el peso grave la recuerde
a una pose fija, sin más ingenio,
entre polvo y el silencio de su fin.

Y cuando yace, inmóvil, apagada la carrera,
un simple fragmento, de metal frío,
no queda rastro del brío que la sacudía,
del breve sueño giratorio, una prueba efímera.
Solo el recuerdo de un salto fulminante y breve,
un círculo que pintó el aire y luego descendió,
sello mudo de un arte repentino,
un momento, recuperado de toda gravedad.

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