Ir al contenido
Versisognanti

El Sueño Sin Objeto de la Sombra

Nacida de un sol que dibuja confines,
un velo mudo, fiel a las formas.
La sombra, compañera clavada a tu paso,
no pide espacio, ni teje reformas.

Mas hay un instante, entre el crepúsculo y la penumbra,
cuando las fibras deshilachan el contorno,
y el negro se desliza de su yugo cansado,
un soplo libre, más allá de tu retorno.

Entonces baila un vals sin cuerpo,
sobre planos etéreos, de pura ausencia,
inventa cielos sin ningún soporte,
nutrida solo por su propia esencia.

Luego la luz recupera su juramento,
y la sombra vuelve, figura y enlace.
Mas lleva grabado, un mudo sentimiento:
de haber sido un sueño, más allá de su llamado.

Más poemas