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Versisognanti

El Letargo de la Llave Olvidada

Entre chucherías y polvo fino,
yace una llave, sin reino ni cerradura,
aún brillante, de metal firme, hostil
a su no-uso, a su forzada estatura.
No ha grabado destino, ni fecha alguna,
solo un silencio frío, sombra gris,
una espera que nunca fue saciada,
una promesa sin voz, que no se despliega.

Sus dientes, geometrías perfectas,
dibujadas para un abrazo ignoto,
reposan en una calma sin rumbo,
un sello inmóvil, jamás lejano.
¿Soñará quizás puertas desconocidas,
cofres perdidos, habitaciones nunca cruzadas,
o laberintos de memorias caídas,
a los que sus curvas siempre estaban destinadas?

No vibra en el bolsillo, no suena con otras,
es un monólogo mudo, una elegía de hierro;
un alma esperando, sin su altar,
que aún busca un paso, su verdadero cerrojo.

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