El Eco de un Ala Perdida
Era un soplo, un temblor de vida,
Sueño con alas en aire ya infinito.
Promesa de horizontes, vuelo sin edad,
Mas una mano cansada lo dejó allá.
No se desvanece entero, no muere en el suelo,
Queda un eco, un vuelo mudo y tenue.
Un latido invisible, casi un suspiro,
Que roza el alma sin nunca aparecer.
Es una sombra ligera que aún se eleva,
En el corazón que escucha, siente y vibra.
Un susurro lejano de lo que pudo ser,
El eterno latido de un ala yacente.