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Versisognanti

Ecos de Vapor

En el cielo inmenso, un alma ligera,
la nube se moldea, muda y pasajera.
Mas bajo el velo blanco, un suspiro lento asciende,
por formas antiguas que el tiempo se lleva, en su vuelo fatal.
Fue un dragón alado, sueño de niño,
un rostro amigo o jardín mágico.
Desaparecido ya en el azul, sin adiós,
una sombra etérea que el corazón llama suya.
Así se forma y disuelve, en un ballet sin fin,
creando mundos nuevos, tonos divinos.
Mas entre las nubes nuevas, un eco aún acuna
la melancolía de lo que fue, y nada vuelve más.

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