El crepúsculo desciende, velo gris, Sobre el campo mudo de palabras vanas. Una promesa, apagada cual haz De luna fría, entre sombras arcanas. Ninguna estrella enciende más el horizonte Para aquel futuro que no florecerá. Solo el eco de voz, desvanecido en la fuente, En el silencio que ahora aquí reinará.