El diario secreto de las olas
Con la punta de las crestas escriben por la mañana,
una caligrafía de espuma que pesa como recuerdo,
trazan fechas de tormentas en el borde de la orilla.
Aprenden a retener la sal, cada grano un nombre,
las mareas repiten como maestras pacientes,
hasta que el sabor ya no es solo viento.
En el diario las palabras se disuelven y quedan rastros,
los puertos reciben cartas de sabor y memoria,
y las olas, por la tarde, saben llevar el mar a casa.