Las olas escriben secretos con la espuma, páginas mojadas que el viento dobla en letras, cada resaca un gesto que aprende a recordar la sal, la luna hojea lento, como quien conoce la nostalgia. En los márgenes del mundo las conchas son marcadores de página, trazan pausas, respiran memorias saladas; cuando el alba abre el cuaderno, cae un cristal de luz un sabor que vuelve, y el mar sonríe, guardián de su secreto.