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Versisognanti

El billete que el tren no llevó

Entre silbidos y placas de metal el tren se desvaneció,
una hoja resbaló fuera, delgada como un suspiro,
se posó entre los cristales de la noche y la nieve.
La tinta, tímida, contaba nombres que la prisa había disuelto,
la caligrafía temblaba, un corazón plegado por la mitad cual mapa,
hablaba de estaciones sin marcar y manos que esperaban.
La nieve no lo borró, lo hizo pequeño y secreto,
un niño lo descubrió, sopló el hielo y lo leyó despacio,
así el billete, ya olvidado, volvió a viajar.

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