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Versisognanti

Conchas de palabras

Arena de cristal, postales apagadas en el viento,
el último turista camina con una cesta marina,
de rodillas recoge palabras como conchas brillantes,
se las lleva al oído para medir su silencio.
Algunas están vacías y hacen sonar memorias desconocidas,
otras guardan nombres que se iluminan al tacto,
las ordena en filas sobre el borde de su abrigo, organizando un archivo de ecos,
cada palabra tiene el peso de una ola que no volverá.
Por la noche enciende lámparas sobre un cielo sin rutas,
abre una concha y una risa le resbala en la mano como sal,
cierra los ojos y siembra las palabras a lo largo del camino,
dejando un sendero que solo quien escucha podrá cruzar.

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