Casa en camino
La casa se despierta con el susurro de la noche.
Se desliza sobre suelos gastados, vela lunar.
Cada paso deja huellas de luz, cristales sutiles.
Los pasillos retienen el aliento que ella exhala.
Las huellas brillan, un mapa de recuerdos consumidos.
Una cocina susurra pan caliente y silencio en invierno.
La escalera cruje una lengua de tiempo que no quiere acabar.
La casa avanza e ilumina habitaciones que ya no son mías.
Al amanecer se calma, mas no duerme realmente.
En el umbral queda un rastro de luz y polvo.
La memoria camina sobre el techo, dejando un leve latido.
Mañana reanudará su camino, con la casa entera entre los dedos.