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Versisognanti

Aliento sumergido

La ciudad sumergida respira, pulmón de sal.
Ola tras ola reescribe los nombres grabados en las fachadas.
Los faroles duermen en barrancos de agua, y sin embargo cuentan.
Cada ola es un pensamiento que reescribe la memoria.
El aliento del agua armoniza voces que no se pierden.
Así la ciudad encuentra su ser entre puentes sumergidos.

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