El aliento de cosas olvidadas se envuelve como niebla en la palma de la mano, tembloroso y leve entre polvo y olores de hogar, susurra recuerdos lejanos y el tiempo se hace hilo que une el presente al pasado Revela una ciudad interior, con calles de vidrio y piedra casas de memoria se encienden, contraventanas de paciencia cada ventana cuenta un recuerdo que vuelve a respirar y yo camino entre aliento y tiempo, hasta que nace el mañana