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Versisognanti

Aliento de bolsillos vacíos

La ciudad respira entre los dedos del transeúnte,
bolsillos vacíos, puertas cerradas de la memoria.
Un soplo de viento revela caminos no recorridos,
el asfalto deja caer nombres que no regresan.
Cada paso siembra rastros de miradas olvidadas.
La memoria se estira de los bolsillos a las luces de los palacios.
Así el aliento urbano es tiempo compartido, ligero.
Y cuando la gente pasa, la ciudad vibra en el pecho de quien se va.

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