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Versisognanti

Aliento Abandonado

Las vigas susurran un aliento cansado,
la casa exhala polvo y memorias oxidadas,
y los pasillos cuentan pasos que no llegan.
Cada ventana es un ojo que registra el tiempo,
el aliento del viento anota minutos en las paredes,
los viajeros nunca llegados quedan marcados en el silencio.
El suelo es un atlas de huellas desvaídas,
una puerta se cierra en un suspiro que no recuerda la llave,
la casa aún respira, esperando nombres que no vuelven.
Cuando desciende la noche, el aliento se hace guardián de viajes no nacidos,
cada minuto es hierro frío en las manos del tiempo,
y por la mañana la casa abre los ojos en una estación vacía.

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