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Versisognanti

Tonos de un Ocaso Perdido

El cielo se tiñe de sueños fugaces,
matices de naranja y rosa que el viento lleva,
restos de un ocaso ya lejano,
como secretos susurrados entre nubes silenciosas.
Las sombras se alargan, caricias de memoria,
pintando ilusiones entre sueño y realidad,
un cuadro que el tiempo, escultor de sueños, talla,
antes de que la oscuridad envuelva todo en su abrazo.
Colores desvaídos, casi queriendo retener el día,
cada matiz un deseo oculto,
retazos de luz que se escapan entre los dedos,
dejando una huella de nostalgia en el corazón.
Y mientras el cielo se apaga en un crepúsculo infinito,
quedan los sueños pintados por un ocaso perdido,
fantasmas de luz que el viento no puede atrapar,
en el silencio que canta de instantes nunca regresados.

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